Por
motivos climáticos y del relieve del terreno comenzamos a proteger
nuestros pies aislándolos del suelo.
Horas y días ocultados dentro de un calzado. Este les aporta una personalidad,
una característica social, un confort, pero también incomodidad, presión en
zonas, exceso de calor o de frío,…
¿En qué se han convertido tus
pies con el paso de los años? Muchos pies acusan las consecuencias de vivir ocultados y
oprimidos creando durezas, en ocasiones desviaciones, rigidez,
timidez ante su desnudez… Son
síntomas de la falta de atención y de los mimos que no les concedemos.
Todo esto y mucho más es reversible!
Si
te digo que en tus pies reposa el valor de todo tu ser, ¿tu mirada
hacia ellos ya ha cambiado verdad?
Comenzemos
esta andadura concediéndoles un tiempo de libertad y de expansión
durante el día, ¡descálzate!

No hay comentarios:
Publicar un comentario